SynerTrain todavía no se ha lanzado

Únete a la evolución del entrenamiento

Son las nueve y media de un martes.

  • Un cliente entrena.
  • Otro te manda un WhatsApp.
  • Tienes tres revisiones pendientes.
  • Un pago que comprobar.
  • Una hoja de cálculo abierta.
  • Un formulario que todavía no has revisado.

Y todo eso forma parte del mismo trabajo.

Solo que está repartido en cinco sitios distintos.

Hasta ahora.

Esta aplicación reúne en un solo lugar lo que hasta hoy hacías por separado: entrenamientos, seguimiento, revisiones, comunicación, pagos y todos los datos de tus clientes.

Para que tú no tengas que hacer de entrenador, administrativo, gestor y recordatorio al mismo tiempo.

Una aplicación para llevar tu negocio de entrenamiento. De principio a fin.

Y lo primero es subir los planes que ya tienes en PDF, en vez de volver a teclearlos.

Déjanos tu correo y te avisamos cuando puedas empezar.

El panel de SynerTrain con la lista de clientes y el porcentaje de entrenos que ha completado cada uno, en rojo, ámbar o verde según lo que cumple.

El problema

Sabes lo que mandaste. No sabes lo que pasó.

Del plan controlas hasta la última serie. De los seis días que tu cliente pasa sin verte, controlas lo que él te quiera contar. Y lo que te cuenta, casi siempre, es «bien».

«¿Qué tal la semana?» «Bien.»

Y no te está mintiendo: «bien» es lo que se contesta. Nadie coge el móvil para escribirle a su entrenador que este martes se quedó en el sofá. Tú te quedas con una sensación donde necesitabas un dato, y para tener el dato habría que volver a preguntar. Y otra vez la semana siguiente.

La revisión del jueves, reconstruida el miércoles a las once.

Buscas el peso en una conversación de marzo, las fotos en la galería y los perímetros en una nota del móvil. Sale una revisión hecha de memoria, y la conversación que tenías que tener sobre su progreso acaba siendo sobre lo que consigues recordar.

Nadie se da de baja el día que lo deja.

Lo dejó semanas antes, en los entrenos que fue saltándose sin que nadie lo mirara. No las vas a evitar todas —eso no te lo arregla ninguna herramienta—, pero enterarte el último no tiene por qué ser parte del trabajo.

Qué hace

El trabajo que dejas de hacer tú

Abre tu hoja de cálculo y cuenta las pestañas: una por cliente, cada una con su formato, y la de Marta tres semanas por detrás porque esa semana estabas liado. SynerTrain es el software para entrenadores personales que se lleva ese trabajo: el plan vive en un sitio, tu cliente lo abre en el móvil y lo que él anota vuelve a tu panel.

Periodización, no lista

Mesociclos, microciclos y entrenamientos, con sus series, sus cargas y sus técnicas por serie. Tu plan entra tal y como lo piensas. Nadie lo aplana en una lista de ejercicios para que quepa.

Tus planes en PDF

Sube el plan que ya tienes en la carpeta y sale convertido en un plan editable, con su jerarquía de mesociclos o con sus comidas. Repasas y corriges sobre algo que ya tiene estructura, en vez de teclear el plan entero otra vez.

Macros ya calculadas

Eliges el alimento del catálogo y las calorías y los macros salen solos. Cada comida admite alternativas, así que el que esta noche no tiene arroz cambia a patata mirando su plan, sin escribirte un domingo a las once.

Adherencia, no sensaciones

Quién cumple, quién ha aflojado y desde cuándo, con las altas y las bajas del periodo, en una pantalla y sin abrir la ficha de nadie. El que lleva dos semanas flojo aparece en la lista sin que tengas que preguntarle a nadie.

Dudas pegadas al ejercicio

El audio de tres minutos que empieza con «el segundo del martes, el de la polea» ya no hace falta. Tu cliente pregunta sobre el ejercicio o la comida concreta y se abre un chat con esa referencia delante. Te manda el vídeo de su serie y le contestas encima.

Cobrar, sin salir de aquí

Conectas tu cuenta de Stripe y les cobras desde el mismo panel donde les planificas: semanal, mensual o semestral, y se repite sin que vuelvas a acordarte. Al que te paga en mano le registras el pago a mano, y queda en su historial igual que el resto. Cada cliente con el suyo y con la fecha del último.

Revisiones que se agendan solas

Tú montas el formulario con lo que quieras preguntar —el peso, si ha cumplido la dieta, una escala de sensaciones— y se agenda con la periodicidad que marques. Tu cliente lo contesta en el móvil y adjunta sus fotos y vídeos. Todo queda en su histórico con su fecha, así que la revisión de hace tres meses se abre en dos clics en vez de buscarse en la galería del móvil.

Y además: equipos con código de invitación que caduca a las 72 horas, agenda de eventos y una biblioteca de recursos para dejar ahí lo que hoy mandas adjunto cada vez que alguien lo pide.

Cómo funciona

Empieza por lo que ya tienes escrito

Tienes una carpeta llamada «Planes» con cuarenta documentos dentro, y ese es exactamente el motivo por el que llevas dos años sin cambiar de herramienta. Aquí el primer paso no es rellenar fichas en blanco.

Sube lo que ya tienes

Tus planes de entrenamiento y de nutrición en PDF entran convertidos en planes editables, con sus mesociclos, sus series y sus comidas. Empieza por dos o tres clientes: no hace falta migrar a todo el mundo el primer día para saber si te compensa.

Reparte el código de tu equipo

Tu cliente se instala la aplicación, mete el código y a ti te llega la solicitud, que aceptas de un clic: hasta entonces no está dentro. Si prefieres ahorrarte ese paso, reparte el código de acceso directo y entrará sin pasar por ahí. Los dos caducan a las 72 horas. Si tu tramo ya está completo, la solicitud te espera hasta que hagas sitio o subas de tramo, y el acceso directo no deja entrar a nadie más.

Trabaja solo sobre lo que se mueve

Ellos registran sus entrenos serie a serie, su peso, sus perímetros y sus pliegues, y te preguntan donde les surge la duda. Cuando cambias algo, lo tienen la próxima vez que abren el plan: no reenvías nada. Tú miras la adherencia de todos en una pantalla.

Para quién es

No es para todo el mundo

Preferimos decírtelo ahora y no cuando lleves una tarde probándolo.

Encaja si…

  • Entrenas en línea y tu cliente sigue el plan por su cuenta entre semana.
  • Entrenas presencial y quieres sostener el seguimiento los días que no os veis.
  • Planificas por bloques —mesociclos, semanas de descarga— y no mandas rutinas sueltas.
  • Llevas también la nutrición de tus clientes, o quieres empezar a llevarla.
  • Les cobras tú, y lo llevas en una hoja aparte que nunca cuadra del todo.
  • Eres autónomo o un estudio pequeño y decides tú qué herramienta se usa.

No encaja si…

  • Eres una cadena con varias sedes y lo que necesitas es control de accesos, taquillas y reserva de salas.
  • Llevas uno o dos clientes: para eso WhatsApp te sobra.
  • Vendes rutinas cerradas de catálogo, sin seguimiento ni conversación después.
  • Quieres que el cliente apunte lo que come: la nutrición en su móvil es de lectura, ve el menú pero no registra comidas.

Precio

Se paga por los clientes que llevas, no por funciones

Ya sabes cómo acaba esto en otras herramientas: la nutrición en un plan, el seguimiento en otro, y lo que te hacía falta siempre un escalón más arriba. Aquí no hay versión recortada. Lo único que cambia de un tramo a otro es cuántos clientes activos admite.

30 días

Sin datos de pago

Para empezar no te pedimos ni una tarjeta: eliges tu tramo y empiezan tus 30 días. Si quieres seguir, añades la tarjeta desde tu perfil antes de que acaben; si no, la prueba termina y no se te cobra nada.

Por tramos

Según tu cartera

Una sola variable, y la tienes contada. Nada de comparar dos columnas con lupa para averiguar qué te toca.

Sin recortes

Todas las funciones, en todos

La planificación, la nutrición, la adherencia, las dudas y las revisiones entran en todos los tramos.

Las cifras se publicarán en esta misma página antes de que nadie pueda contratar nada. No te vamos a pedir el correo a cambio de ver un precio: si lo dejas, es solo para avisarte el día del lanzamiento.

Preguntas

Lo que conviene saber antes de probarlo

¿Cuánto cuesta?

Se paga por tramos, según cuántos clientes activos lleves, y todas las funciones entran en todos. No hay permanencia, y si tu cartera crece, subes de tramo desde tu perfil.

Las cifras concretas se publicarán aquí antes de que se pueda contratar nada.

¿Qué gano con el cambio?

Más que quitarte molestias, te da cosas que hoy no tienes. Dejas de preguntar: entras el lunes y ya sabes quién entrenó, cuánto movió y quién lleva dos semanas flojo, sin escribirle a nadie ni esperar a que conteste.

El historial se escribe solo. Cuando llega la revisión, el peso, los perímetros y las fotos de hace tres meses están con su fecha, y esa conversación deja de depender de lo que recuerdes. Y hay una versión sola del plan: no la tuya y la que él se bajó en marzo — una, y es la que abre.

Lo que no cambia: seguís hablando por donde habléis hoy. Lo que se muda es lo que pertenece al plan. Y si nada de esto te suena a problema todavía, lo honesto es decirte que aún no te hace falta.

Pasar todos mis planes suena a un mes de trabajo.

Es la objeción más razonable de todas, y por eso existe la importación desde PDF: subes los documentos que ya tienes y salen convertidos en planes editables, con su estructura de mesociclos y sus comidas.

Con un límite: son diez importaciones al mes, así que una cartera grande se pasa en varias tandas. Empieza por dos clientes y ya verás si te compensa seguir.

¿Mis clientes tienen que instalarse una aplicación?

Sí: la parte del cliente es una aplicación móvil, para iPhone y para Android. Tú trabajas desde el panel web y ellos desde el móvil.

No entran solos ni con contraseñas que tengas que gestionar tú: repartes el código de tu equipo, ellos lo meten y a ti te llega la solicitud para aceptarla. Y si no quieres ir aceptando una a una, reparte el código de acceso directo y entran sin ese paso, mientras tu tramo tenga sitio. El plan se lo asignas después.

Si alguno no quiere instalarse nada, ese cliente no verá su plan ni registrará nada: podrás seguir llevándolo como hasta ahora, pero no te contaremos que funciona igual, porque la mitad del valor está en lo que él anota.

Si cambio un ejercicio a mitad de semana, ¿cómo se entera?

Lo importante es lo que deja de pasar: no hay una copia suya distinta de la tuya. El plan que él abre es el tuyo, siempre el último, y el ejercicio que quitaste no está. Se acabó el reenvío, y se acabó que el jueves te pregunte por algo que cambiaste el martes.

Cuándo se entera: le llega un aviso al móvil cuando publicas el plan, y otro —«Se ha actualizado tu plan»— cuando cambias algo de uno que ya tenía. Mientras sea un borrador puedes tocar lo que quieras sin molestar a nadie: hasta que no lo publicas, él no lo ve. Y si prefiere no recibirlos, los silencia desde su perfil.

¿Dónde se guardan los datos de mis clientes?

La base de datos y los archivos están en servidores dentro de la Unión Europea. Solo ves a tus clientes, y ningún otro entrenador ve a los tuyos: ese aislamiento se aplica en la propia base de datos, no solo en lo que se pinta en pantalla. Un plan, unas medidas y unas fotos de progreso son datos de salud y se tratan con ese criterio.

Tres cosas salen fuera y las decimos aquí y no en la letra pequeña: los documentos que subes para importar se procesan con un proveedor externo de inteligencia artificial, los avisos del móvil viajan por el servicio de notificaciones de Google y los cobros pasan por Stripe.

Puedes eliminar tu cuenta tú mismo cuando quieras. Desde que lo pides solo tienes acceso a tu perfil, donde puedes cancelar la solicitud, y los datos se borran 30 días después.